Borneo
Ríos de aguas negras y turberas bajo un dosel forestal denso; limo oscuro, hojarasca y vegetación dominada por Cryptocoryne.

Hábitat natural y origen
En la antigua isla de Borneo, el mundo acuático se define por el profundo misterio del «Ayer Hitam», el agua negra. Bajo un dosel tan denso que la luz del sol apenas roza el suelo del bosque, ríos y pantanos fluyen con el color del café cargado, saturados de ácidos orgánicos procedentes de miles de años de turba acumulada. Es un entorno de quietud extrema y profundidad silenciosa, donde el pH del agua puede bajar hasta niveles que ponen a prueba los límites mismos de la vida.
El sustrato es una acumulación blanda y oscura de turba, limo y una lluvia incesante de restos forestales. En esta cuna ácida, maravillas de crecimiento lento como las Bucephalandra y las Cryptocoryne encuentran su nicho, aferradas a rocas sumergidas y a maderas nudosas. El agua suele ser notablemente transparente pese a su tono oscuro y revela un mundo de superficies intrincadas cubiertas de musgo y de grietas ocultas. Los monzones estacionales transforman el paisaje: ahogan la selva en un diluvio de agua dulce que remodela los arroyos estrechos y crea catedrales verdes, inundadas y temporales.
Plantas
Especializadas en las turberas ácidas y de poca luz de Borneo, estas plantas son maestras de crecimiento lento en su antiguo entorno.



Hardscape
Limos oscuros y finos, madera de turbera antigua y nudosa y capas gruesas de hojas tropicales son la base de un auténtico aquascape de aguas negras de Borneo.
Peces e invertebrados
Los tímidos gouramis chocolate y los vistosos rasboras de Borneo están adaptados a orientarse por los laberintos oscuros y ácidos del suelo de la selva.
















