Filipinas
Ríos, arroyos y lagos repartidos por más de 7.000 islas; arena fina o limo, ecosistemas alimentados por el monzón y plantas endémicas.

Hábitat natural y origen
Repartidos por un archipiélago de más de 7.000 islas tropicales, los hábitats de agua dulce de Filipinas son un mundo vivo y dinámico de ríos esmeralda y lagos forestales escondidos. De las alturas volcánicas de Luzón a las tierras bajas exuberantes de Mindanao, estas aguas se alimentan de monzones estacionales intensos que generan un sistema robusto, rico en nutrientes y en renovación constante. Es un paisaje definido por una biodiversidad extraordinaria y por el fluir continuo y fértil de la lluvia tropical.
Bajo la superficie soleada de un biotopo filipino, la vida es un estallido de color y movimiento. Matorrales exuberantes de Cryptocoryne y las frondas majestuosas del helecho de Java prosperan en el limo y la arena cargados de nutrientes, y ofrecen un refugio oxigenado y lleno de vida a una comunidad diversa de gobios y rasboras. El sustrato es una mezcla blanda de arena fina de río, grava volcánica y madera de selva erosionada, reflejo de la inmensa variedad geográfica del archipiélago. Es un bioma de cambios estacionales marcados, donde cada isla ofrece una ventana única a la enorme complejidad del corazón tropical del Sudeste Asiático.
Plantas
Autóctonas de las islas soleadas del archipiélago, estas especies forman el corazón verde y exuberante del biotopo filipino de agua dulce.



Hardscape
Piedras pulidas por el río, arenas volcánicas doradas y madera nudosa de selva capturan a la perfección el ambiente tropical y enérgico de las riberas filipinas.
Peces e invertebrados
Los vistosos rasboras y los resistentes gobios de Filipinas dominan la vida en estas aguas tropicales diversas, ligeras y a menudo ricas en nutrientes.















